
Un nuevo fragmento de "la historia interminable" de Michael Ende
-Cada puerta -prosiguió el león-, cada puerta de Fantasía entera,hasta una puertacompletamente corriente de establo o de cocina, incluso la puerta de un armario, puede ser, en un momento determinado, la puerta de entrada al Templo de las Mil Puertas.
Si el momento pasa, la puerta vuelve a ser lo que era. Por eso nadie puede entrar una segunda vez por la misma puerta. Y ninguna de las mil puertas conduce otra vez al lugar de dónde se vino. No hay vuelta atrás.
-Pero, cuando se está dentro, ¿se puede salir otra vez a alguna parte?
-Sí -respondió el león-, pero no es tan fácil como en las casas corrientes. Porque a través del laberinto de las mil puertas sólo puede guiarte un deseo auténtico. Quien no lo tiene ha de vagar por el laberinto hasta que sabe lo que desea. Y a veces hace falta mucho tiempo para eso.
-¿Y cómo se puede encontrar la puerta de entrada?
-Hay que desearlo.
Bastián meditó largo tiempo y dijo luego:
-Es extraño que no se pueda desear simplemente lo que se quiere.¿De dónde vienen realmente los deseos? ¿Y qué es eso, un deseo?
Graógraman miró al muchacho con los ojos muy abiertos, pero no respondió.
Unos días más tarde, tuvieron otra vez una conversación muy importante.
Bastián le enseñó al león la inscripción del reverso de la Alhaja.
-¿Qué significa? -preguntó-. «HAZ LO QUE QUIERAS.»Eso quiere decir que puedo hacer lo que me dé la gana, ¿no crees?
El rostro de Graógraman pareció de pronto terriblemente serio y sus ojos comenzaron a
arder.
-No -dijo con voz profunda y retumbante-.Quiere decir que debes hacer tu Verdadera Voluntad. Y no hay nada más difícil.
-¿Mi Verdadera Voluntad? -repitió Bastián impresionado-. ¿Qué es eso?
-Es tu secreto más profundo, que no conoces.
-¿Cómo puedo descubrirlo entonces?
-Siguiendo el camino de los deseos, de uno a otro, hasta llegar al último. Ese camino te conducirá a tu Verdadera Voluntad.
-No me parece muy difícil -opinó Bastián.
-Es el más peligroso de todos los caminos -dijo el león.
-¿Por qué? -preguntó Bastián-. Yo no tengo miedo.
-No se trata de eso -retumbó Graógraman-.Ese camino exige la mayor autenticidad y atención, porque en ningún otro es tan fácil perderse para siempre.
-¿Quieres decir que no siempre son buenos los deseos que se tienen? -trató de averiguar Bastián.
El león azotó con la cola la arena en que estaba echado. Agachó las orejas, frunció el hocico y sus ojos despidieron fuego. Bastián se agachó involuntariamente cuando
Graógraman, con una voz que hizo vibrar nuevamente el suelo, dijo:
-¡Qué sabes tú lo que son deseos! ¡Qué sabes tú lo que es o no es bueno!
Bastián pensó mucho al día siguiente en todo lo que la Muerte Multicolor le habíadicho. Sin embargo, muchas cosas no se pueden averiguar pensando: hay que vivirlas.
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Si bastián no contesta lo hago yo.. No tengo ni idea :D Pero he de decir que me resuena un montón esto del ultimo deseo. Vivir y profundizar hasta realmente saber que queremos de verdad, cual es el deseo de nuestro corazón... con todas las fuerzas de nuestro ser. Mas allá del yo. Y hay que pasar por muchos pequeños deseos para saberlo. Es como sino fuera un deseo del yo, sino un deseo muy profundo, como que aquello que somos, esa chispa infinita.. quisiera expandirse...
La vida nos trae todas las experiencias, todas las oportunidades para ir viviendo aquello que invocamos, hasta llegar hasta esa ultima intención,,, que tal vez sea la de simplemente ser lo que se es..amar ..y actuar en completa consecuencia con ello y completa servidumbre. Sí, me pongo de rodillas ante mi misma, lo que soy..me rindo a ello.. pero.. que o quien soy? :D deseo saberlo totalmente. Os amoo